sábado, 24 de diciembre de 2011
Si acaso necesitaba de otro argumento...
domingo, 21 de agosto de 2011
Otro de Julio Cortázar
Por haber mentido mucho ganó un cielo
mezquino, a rehacer todos los días.
Por ser traidor hasta con la traición, lo amaban
las gentes honorables.
Exigía virtudes que no daba
Y sonreía para que olvidaran.
no vivió. Lo vivían, un cuerpo despiadado
y una perra sedienta, Inteligencia.
Por no creer más que en lo bello, fue
basura entre basuras,
pero miraba todavía el cielo.
Está muerto, por suerte. Ya andará
algún otro como él.
sábado, 14 de mayo de 2011
miércoles, 27 de abril de 2011
Murió el poeta
Antier murió Gonzalo Rojas, poeta. Atípicamente sensato, desató mucho contra todo lo sobrio y formal: se burló de lo lindo de la caricatura a la que todos contribuimos. El mundo es más triste, sí, pero la riqueza se mide a veces por la impaciencia de la siguiente línea: somos ricos.Los letrados
Lo prostituyen todo
con su ánimo gastado en circunloquios.
Lo explican todo. Monologan
como máquinas llenas de aceite.
Lo manchan todo con su baba metafísica.
Yo los quisiera ver en los mares del sur
una noche de viento real, con la cabeza
vaciada en frío, oliendo
la soledad del mundo,
sin luna,
sin explicación posible,
fumando en el terror del desamparo.
viernes, 25 de marzo de 2011
A veces dan ganas de decir cosas, nomás...
Y sí, decir cosas es casi vivirlas, dicen. O mirarse otra vez. Pero, ¿no es eso este blog?Bah, de cualquier modo, lo mismo.
Entonces, los veo (o me leen en) @CPalaCham
jueves, 24 de marzo de 2011
lunes, 21 de marzo de 2011
martes, 2 de noviembre de 2010
Uno de Julio Trujillo

Todo es fragmento pero igual habita, en la parte, todo.
Una fracción de ti baja en slalom, a gran velocidad,
por la pendiente de tu uña: el aire, que es cortado,
también te corta el rostro con minúsculas dagas, silba
el vértigo, tú mismo eres silbido y eres racha, una línea
tendida de ti a tú, de usted a mí, pero deshilachándo-
se, graduando hacia la nada, una polea que gana en
vibración y pierde en hilo, témplala, manda sonar el
cuerno de la resistencia, home is my snowboard, dijo
un puberto místico en un programa de deporte ex-
tremo.
sábado, 18 de septiembre de 2010
Cuando solo piensas en lo que importa...
sábado, 17 de julio de 2010
Mientras escucho la Metropolis symphony de Michael Daugherty...
Eso que llamamos música clásica es el más abierto y honesto de los géneros musicales. Es más: sin darle mucha vuelta, me atrevería a decir que la música clásica es la no solo la elevación más alta, sino también el muestrario más abierto de entre todas las artes. Un poco al margen, en comparación con los caminos siempre visibles de la pintura, la escultura y el cine, la música clásica se ha integrado mejor con lo contemporáneo, sin que ello haya significado una merma en su carácter fuerte y encontrado, en esa intención a veces purista y a veces inquieta, en esa vastedad que parece llegar a límites. No hay límites, de eso se trata. La emoción se presta para todo y para todos: la etiqueta vieja y chata de lo aburrido y elitista cae por tierra en cuanto accedemos a su universo. Me parece que, como arte, la música clásica es potencialmente destructiva y hermosa. Su dualidad reside, insisto, en esa apertura: basta con que la expresión sea sincera, y todo se vale.
viernes, 4 de junio de 2010
Los recovecos lindos del béisbol

lunes, 31 de mayo de 2010
Una demanda sencilla
Pollock pensaría en dos o tres divisiones, no más. Lo arriesgado es la frontera entre las divisiones, no lo que dividen. Hay, en esas líneas divisorias, un terreno de jaloneo. La tangente, sutil, es donde ocurre la belleza. Un desarrollo mitigado por el tiempo. Todo, a final de cuentas, tiene duración. No existe el infinito. Al menos, no en el cuadro. Lo infinito nos indica una manera de acercarnos; pero una manera entre muchas, muchas más. Al final: la calma.sábado, 3 de abril de 2010
La apoteosis de la música electrónica
Se dirá lo que sea, pero este cuate entiende perfectamente de qué va la música electrónica. Pura energía electromagnética emanada de los polvos astrales. Pop, rave, x-generation, cultura del videojuego, 80s: invencible como confrontación con lo que hoy llamamos música o arte o cultura.
jueves, 21 de enero de 2010
martes, 5 de enero de 2010
miércoles, 30 de diciembre de 2009
La literatura no sirve para nada
La literatura no es un brinco al conocimiento. Aprender a través de una novela o de un poema no es solo ingenuo: es un pésimo enfoque y malísimo acercamiento. La literatura es inútil. La literatura no sirve para saber más, ni para impresionar amigos, ni para llenar espacios en biliotecas (cuántas falsedades tiñen de una sobriedad impostora al goce espléndido de la lectura). Pero, mientras recibo el guiño del libro abierto, me acurruco en mi discurso y me lleno de confirmación: la literatura sirve para darse una vuelta por uno mismo, para poner(se) en perspectiva, para divertirse abiertamente, para encontrar eso que la vida no nos da, para gozar eso que la vida sí nos da. Lo dijo, muchísimo mejor que yo, Jacques Brel: "Quand on lit Rimbaud, on est plus riche que la veille" ("Cuando leemos a Rimbaud, somos más ricos que el día anterior").lunes, 28 de diciembre de 2009
Novela de iniciación

"The painted bird", de Jerzy Kosinski
(algo, que no es la maldad, acecha siempre)
miércoles, 9 de diciembre de 2009
El secreto encanto de las ciudades petroleras
No se respira cualquier cosa: en el aire flota lo nacional, lo valioso, lo que da 40% de PNB y hasta sobrantes para caja chica, saqueos y uno que otro hospital rural (perdón: centro de salud, que les llaman). También hay una premura en las personas: sí, se quiere llegar a alguna parte, bien metida en las entrañas del gigante, que asegure suficiencia económica y posibilidad de gafetear a gusto en oportunidades de desquite con la autoridad. ¿Mencioné la identidad? Me da por pensar en un orgullo irascible, gris, necesitado de evidencia. Pero qué importa: no se vislumbra cambio de estilo, a menos que ocurra lo impensable y, como decía el poeta, a nuestro hidrocarburo (ojo: NUESTRO) le de, finalmente y todo travesura, por esconderse debajo de una cima de sal o entre caprichos geológicos, bellos pero impenetrables.










